El peligro de ser "El Hombre Fuerte"

En la práctica clínica actual, hay un fenómeno que estamos viendo surgir con fuerza: el aumento de la depresión masculina. Sin embargo, esta no se está presentando como la depresión de los manuales diagnósticos tradicionales; no siempre hay llanto o tristeza. En ocaciones se disfraza de cansancio, mal humor o una búsqueda de productividad.

Para entender qué está pasando, tenemos que analizar el problema desde dos ejes: la neurobiología y la psicología con que se ha educado hoy en día.

La "Lógica de Rendimiento" y el mandato cultural

Forzosamente, al hablar de psicología masculina, tenemos que traer a la mesa un concepto clave: la lógica de rendimiento.

Desde la infancia, el hombre integra la idea de que su valor como persona está condicionado por su capacidad para competir, proveer y rendir. Y aunque el deseo de superación no es malo en sí mismo, se vuelve peligroso cuando no existen herramientas para gestionar la frustración derivada de competir.

Este mandato cultural tiene una antesala biológica particular. En cuanto a ambiente hormonal, el hombre suele presentar niveles más altos de vasopresina en comparación con la mujer (quien produce más oxitocina), además de un ambiente de hormonas esteroideas distinto. Esta configuración biológica se relaciona con una mayor tendencia a la "agresión", entendida en su sentido clínico y evolutivo: no como violencia, sino como empuje, competitividad y búsqueda activa de objetivos (Panksepp, 2012).

El problema surge cuando esta biológia se encuentra con un guia social muy estrecha. Si la crianza no enseña a regular la frustración, se ha observado que el hombre adopta una especie de lógica de rendimiento total, donde se carga con demasiadas responsabilidades, muchas veces inadecuadas, creyendo que la solución a su malestar es trabajar más, aguantar más y ser más fuerte.

La depresión por agotamiento

Cuando el Ideal construido de lo que "debería ser" choca  con la realidad, y no se sabe gestionar el peso del fallo, la mente y el cuerpo entran en crisis de estrés. Es aquí donde encontramos lo que en psicología clínica llamamos depresión (“shutdown” del SEEKING System; Watt, 2023). Esto sucede por la lucha agotadora condicionada masculinamente para tratar de mantener los esquemas de seguridad biológica social (Slavich, 2020).

A diferencia de otros cuadros clínicos, en el hombre la frustración crónica suele manifestarse a través de:

  • Irritabilidad constante y arranques de enojo.

  • Adiciones conductuales como trabajo excesivo, uso excesivo de videojuegos, apuestas, etc.

  • Cansancio crónico y sensación de hartazgo que no se quita al dormir.

  • Conductas impulsivas o de escape (consumo de alcohol, sustancias o infidelidades).

  • Síntomas somáticos: Debido a la activación crónica del eje Hipotalámico-Pituitario-Adrenal “HPA” (el sistema que responde al estrés), el cuerpo se mantiene en un estado inflamatorio generalizado (Nemeroff, 2020; Slavich, 2020). Esto se traduce en hipertensión, migrañas crónicas y problemas gástricos severos (Alexander, 1950). 

El camino hacia la regulación

El sufrimiento masculino no se resuelve con "echarle ganas" o "tener más fuerza de voluntad". El primer paso es aceptar los afectos, especialmente aquellos que resultan incómodos, como la frustración, el miedo o el cansancio.

Aceptar no significa resignarse; significa empezar a representar psíquicamente lo que nos pasa para poder regularlo cognitivamente. Solo así podemos ayudar al cuerpo y a la mente a recuperar el orden, la estructura y los límites que de verdad necesitan para no desbordarse hacia la autoagresión o la parálisis.

¿Te identificas con esta situación?

Si notas estas señales en ti, o en tu pareja, padre o hijo, es fundamental comprender que esto no es debilidad; es una petición de auxilio legítima de tu organismo.

No se pueden obtener resultados distintos haciendo siempre lo mismo. La psicoterapia es el espacio idóneo para cuestionar lo aprendido, aprender a regular la frustración y construir una vida más saludable. Si deseas iniciar un proceso de psicoterapia conmigo, puedes agendar una sesión enviándome un mensaje directo por [WhatsApp] o explorar más sobre mi enfoque en la sección de [Acerca].

Referencias
Alexander, F. (1950). Psychosomatic medicine: Its principles and applications. W. W. Norton & Company.

Nemeroff, C. B. (2020). The state of our understanding of the pathophysiology and optimal treatment of depression: Glass half full or half empty? American Journal of Psychiatry, 177(8), 671–685. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2020.20060845

Panksepp, J., & Biven, L. (2012). The archaeology of mind. W. W. Norton. 

Slavich, G. M. (2020). Social safety theory: A biologically based evolutionary perspective on life stress, health, and behavior. Annual Review of Clinical Psychology, 16, 265 295. https://doi.org/10.1146/annurev-clinpsy-032816-045159

Watt, D. F. (2023). The separation distress hypothesis of depression: An update and systematic review. Neuropsychoanalysis, https://doi.org/10.1080/15294145.2023.2240340 25(2), 119–150.


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